Teoría Ómicron

Revista de ciencia ficción y fantasía

CRONISTAS ÓMICRON: Progreso

Publicamos el relato "Progreso" de White Usagi

White Usagi

4 de septiembre del 2042. Santiago de Chile.

Francisco siempre se mostró alienado con el absurdo presente que le tocó vivir. La mentira del progreso neoliberal transformó al país en una distopía comercial y tecnológica donde cada pequeño aspecto de la vida ha sido privatizado. La capital, una metrópolis supermasiva, sobrepoblada y saturada de rascacielos gigantes con todo tipo de publicidad holográfica y colores chillones, se ha desconectado del resto del país y del mundo. El modelo educativo ha sido modificado para que las nuevas generaciones no tengan que aprender sobre las regiones y ciudades fuera de Santiago; para ellos no es más que tierra salvaje, inhabitable, y peligrosa.

La inteligencia artificial designada al bloque donde vive Francisco activó el despertador a las siete de la mañana en punto. Las luces del departamento mono ambiente se encendieron de forma lenta y gradual mientras que las cortinas del ventanal se recogían hacia los lados.

─ Buenos días, Francisco. Hoy es tu iteración número 8030. Se han descontado 2,7 monedas Hyperion de tu cuenta vitalicia. Gracias por usar los servicios de la corporación Wintek ─ dijo la voz omnipresente, femenina, digitalizada y con un tinte de calidez mecánico que baila entre la cordialidad y el total desinterés.

Francisco abrió los ojos de golpe, se levantó de un solo movimiento y caminó hacia la cocina. El implante en su cerebro; obligatorio para todos los ciudadanos de la capital, era capaz de generar reacciones químicas especificas que influyen tanto en la energía como en las emociones de las personas.

─ ¿Algo interesante para hoy? ─ Francisco abrió la nevera a la par de rascarse la nuca. Todos los productos venían en el mismo formato: un pequeño empaque cuadrado de envoltorio gris; un compuesto especialmente diseñado para revitalizar el cuerpo.

El implante mostró los precios de cada comida con pequeñas ventanas flotante holográficas desplegadas a través de los ojos de Francisco.

─ Según las últimas lecturas: Las acciones de la endorfina, serotonina, dopamina, y oxitocina, continúan a la baja en la bolsa de Santiago. Es un buen momento para renovar las membresías anuales de estabilidad emocional.

La corporación Wintek, alcanzó la fama internacional luego de proponer un sistema de gestión mental controlado por una Ai centralizada. Aunque al comienzo había opiniones divididas, la empresa logró reducir los índices de depresión, suicidio, estrés, ansiedad, y casi todas las enfermedades terminales. Aunque claro, solo si la persona era capaz de pagar.

─ Suena tentador, ¿y mis inversiones? ─ Francisco intentó tomar una caja de 10 Hyperion; la moneda digital de la ciudad, pero el empaque generó una descarga eléctrica que le obligaría a recoger los dedos.

─ Lo siento, según su membresía, no tiene derecho a consumir productos que alteren su gasto metabólico basal. Su cuerpo ha sido limitado a un 60% de su capacidad para generar energía. 

En otras palabras, las personas que no pueden pagar las membresías avanzadas, deben vivir en un constante estado de cansancio.

─ Por su puesto, quien necesita ser un humano funcional en estos días ─ Francisco suspiró y flexionó las piernas. En la bandeja inferior deberían de estar los productos más baratos, pero el compartimiento estaba vacío ─. ¿Aún no vienen a reponer las comidas baratas?

─ Su repartidor automatizado se ha reportado como: indispuesto por depresión.

─ Es un robot, eso no tiene sentido.

─ Se han descontado 3,7 monedas Hyperion de su cuenta por un comentario considerado como crimen de Odio, según el artículo 148 del código penal civil ─ Más que una multa, el descuento se acercaba más a las fianzas. Toda pena de cárcel puede ser conmutada con un pago; algunos planes de la corporación ofrecen beneficios como un “2×1 en tu siguiente asesinato conjugal relacionado al estrés. Gastos del entierro no incluidos”.

─ Los robots no pueden sentir depresión ─ Insistió Francisco. Estaba acostumbrado a los descuentos abusivos, así que mantuvo la calma pese a que gana 5 Hyperion la hora.

─ Se han descontado 3,7 monedas… ─ La AI interrumpió el mensaje al recibir información nueva ─. Actualización: Las acciones de los crímenes de Odio han aumentado un 5,2%. Su último descuento se ha reajustado a 4 Hyperion por negación de los crímenes de Odio.

─ Olvídalo, iré a comprar yo ─ Francisco cerró la puerta y caminó hacia la entrada del departamento. Por normativa, todos los closets deberían estar cerca de la salida a fin de ahorrar tiempo en las calles. En el presente, la restricción de movilidad también es aplicada a las personas, de lo contrario no habría espacio suficiente para transitar.

─ Francisco, tienes un nuevo descuento por no mostrar interés en la historia de los derechos civiles para máquinas. La corporación Witek te ofrece un 70% de descuento si aceptas descargar el curso: “¿Mi vida vale más que una máquina? 10 pasos para entender tus privilegios y deconstruirte.”

─ Sí, lo que sea ─ Francisco se encogió de hombros, abrió el closet, se vistió con una tenida de calle y se dispuso a salir. Sin embargo, el pomo de la puerta no giró. Intentó con sus llaves, pero las cerraduras tampoco cedieron.

─ Según nuestros registros, su cuenta vitalicia no tiene fondos suficientes para pagar su permiso de tránsito, los filtros pulmonares anti polución, y el derecho a existir.

─ ¿Derecho a existir, que mierda es eso?

─ Punto 18 de la nueva normativa de participación social: Cada persona tiene el derecho a existir, siempre y cuando pueda pagar todas las cuotas relacionadas a su mantenimiento personal. Las personas que no cumplan con este punto deberán permanecer en arresto domiciliario hasta que puedan regularizar su situación.

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─ Vale, mierda. Paga todo y déjame salir ─ Francisco tironeó la puerta, pero las cerraduras aún no se abrían.

─ Su pago ha sido rechazado. Su cuenta vitalicia no posee los fondos suficientes. ¿Desea pedir una línea de crédito?

─ No, prefiero morir ─ Francisco le dio la espalda a la puerta y miró su palma derecha. Sobre ella se generaría una interfaz holográfica interactiva.

En el presente, la corporación tiene la facultad para repactar tus deudas sin consultarte. Si mueres, serán heredadas a tus familias. Y de no tener, a tus amigos. Y de no tener, se realizará un sorteo civil donde la deuda será asignada a una persona al azar.  A Francisco ya le había tocado pagar unas cuentas deudas ajenas; no quería ser una carga para otro desgraciado.

La personalidad estoica de Francisco se vino abajo cuando confirmó que apenas y si alcanzaba los 10 Hyperion. Su rostro se llenó de preocupación, y cuando se dio cuenta del cambio de actitud ya era demasiado tarde. Estar tranquilo dejó de ser una filosofía de vida hace mucho, ahora no era más que un truco para evitar descuentos.

─ Atención, se han detectado cambios emocionales. Sin embargo, no posees Hyperion necesario para pagar tu membresía. El soporte a sentimientos positivos ha sido desactivado.

Con el comentario, el implante en la cabeza restringió el acceso a todas las reacciones que entren en la categoría. Francisco comenzó a sentirse cada vez más triste, solo y desolado, tanto así que no pudo evitar caer sentado con la espalda sobre la puerta.

─ No lo entiendo, no he dejado de trabajar ni una sola vez ─ Francisco miró su estación de trabajo: un computador de seis monitores junto a un taller de herramientas electrónicas. En la pantalla, el botón “convertir tiempo de vida en Hyperion” no había sido presionado.

¿Cómo pudo ser tan descuidado?, ¿cómo pudo olvidar algo que consideraba una ley? La respuesta no tardó en llegar: En realidad nunca tuvo control de sí mismo, la prueba gratis de seis meses de la membresía especial que incluye “acceso total a la memoria y atención” se había desactivado hace un par de días.

─ A fin de optimizar sus gastos, iré desactivando funciones de la menos importante a la más vital. Tiempo estimado para fallo critico: dos minutos ─ Todas las pantallas del departamento comenzaron a mostrar el temporizador de letras blancas sobre un fondo rojo─. Desconexión total del apoyo emocional. Los niveles de depresión y ansiedad están aumentando.

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Francisco comenzó a llorar. Era joven, tenía mucho por lo que vivir. Los libros que consiguió de contrabando alimentaron su sueño de escapar de la ciudad. Había planificado todo, incluso los argumentos para convencer a la chica que siempre amó.

» Eliminando soporte de memoria. Liberando espacio que no puede ser costeado.

Los recuerdos de Francisco comenzaban a desvanecerse. Momentos de infancia junto a sus amorosos padres, las juntas con sus compañeros de colegio, su primer amor, olores, sabores, rostros, voces, lugares, victorias, derrotas.  Él sabía como funcionaba el sistema, pero se aferraba a la idea de aún podía imponer su voluntad sobre la máquina, navegando sobre el tormentoso mar de recuerdos como si realmente tuviese el poder para salvar los más importantes; una mera ilusión creada por el implante para que el sujeto no se resistiera a la depuración.

─ Necesito. Presionar. El botón ─ Francisco se levantó como pudo y comenzó a caminar hacia su estación de trabajo. Su depresión y ansiedad intentaban convencerlo de que se rindiera. Sus emociones se mezclaban en una vorágine incontrolable. A veces se detenía a llorar desconsolado, a veces reía sin razón aparente, otras su rostro se congelaba con expresiones distorsionadas.

─ Control de esfínteres, desactivados. Protección contra asma y otras complicaciones respiratorias, desactivadas. Sistemas de geolocalización, orientación natural, equilibrio, visión de profundidad, desactivados.

Francisco se defecó y orinó encima. Su garganta se apretó, apenas y si podía respirar. No recordaba donde vivía, ni siquiera como llegar a su computador pese a que lo tenía a unos cuantos metros por delante. Sus sentidos le engañaban, era como si toda la habitación se estuviese inclinando.

─ Necesito. Botón ─ Francisco aún era capaz de recordar su sueño. La idea de tener una vida tranquila y gratis parecía imposible, pero le motivaba a dar un paso más.

Cinco de los seis monitores mostraban el temporizador. Apenas y si le quedaban unos 20 segundos. La inteligencia artificial seguía desactivando cosas, podía escuchar su voz a la distancia como un balbuceo distorsionado y profundo.

Finalmente, sabiendo que sería su todo o nada, extendió la mano hacia el mouse y se lanzó con toda la fuerza que logró acumular. No podía moverse en el aire, no era más que un proyectil en movimiento; un objeto inerte con cierta chance de hacer click.

Falló. El contador había llegado a cero y la inteligencia artificial desactivó las funciones vitales a través del implante cerebral. El cuerpo inerte de francisco se desplomó sobre la silla, girando por inercia un par de vueltas hasta finalmente detenerse.

El personal de limpieza necesitó dos horas para sacar el cuerpo, remover las pertenencias, reponer insumos varios, limpiar el departamento y venderlo. El equipo que sacaba el cadáver del edificio trabajaba en paralelo al agente de bienes raíces que ya había vendido el lugar a una nueva joven de sonrisa confiada y futuro prometedor.

En el pasillo antes de llegar al departamento, el agente le explicó que su membresía incluye una mejora extra de regalo. En situaciones normales, la inteligencia artificial te desconecta de inmediato cuando existe una situación critica de no pago. Pero con esa mejora, puedes optar a experimentar una muerte lenta, dramática y heroica, donde sentirás que tienes la capacidad de combatir y ganar a la máquina y al sistema. Un escenario especialmente diseñado para personas que buscan una muerta más “natural”.

Progreso, UIasí es como el agente lo llamó.

FOTO: Imagen de Pete Linforth en Pixabay

White Usagi

Andrés Muñoz (Quien escribe bajo el pseudónimo de White Usagi), es un escritor de ciencia ficción chileno de 32 años que se especializa en la acción, teoría conspirativa, historia, espionaje, conflictos geopolíticos y contracultura.  En 2022 se ha dedicado a mandar relatos y cuentos a diferentes revistas de habla hispana mientras termina de preparar la publicación de su primera novela. Website: @whit3usagi (https://www.instagram.com/whit3usagi/)

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