Teoría Ómicron

Revista de ciencia ficción y fantasía

CRONISTAS ÓMICRON: La última ciudad de los hombres

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Sarko Medina cuenta la historia en que en el año 2022, la civilización de la Tierra se vio derrotada por un virus y consumió sus recursos en conflictos. Un desenterraformador investiga los últimos días de la humanidad.

Sarko Medina Hinojosa

Y el Diablo decía: “Con éste, todos; sin éste, ni uno”

Ciro Alegría – De cómo repartió el diablo los males por el mundo

La base de avanzada se encuentra en un lugar que los humanos llamaban “New York”. Fue escogida por el significado que representaba para la cultura global. Allí llegaron cientos de miles de inmigrantes y la convirtieron en el símbolo de la “Libertad”. Alargaron su leyenda con edificios altos, estatuas simbólicas, un gran lugar en medio del ruido donde crecieron árboles. Cada película o serie que hicieron muchas veces giró en torno a su cosmopolita forma de convivencia.

—Es necesario que uses tantas palabras para dar tu informe, Hjtrr.

—Es cierto, pero comprenderás que una de las experiencias más gloriosas para un desenterraformador es aprender los idiomas de las civilizaciones muertas en los diferentes planetas, ¡Y este tuvo siete mil noventa y siete!

—Eso lo conversarás con los bibliotarios. A mí me importa más la razón final de su extinción. Sintetiza, y es una orden.

—Ok, ok, no te esponjes monjes. Es una frase de respeto, no te confundas, disculpa. Bien, la razón es sencilla, en el año que ellos determinaron nombrar dos mil veintidós, se declararon derrotados por un virus. Las vacunas no funcionaron como esperaron los científicos de la salud y conservación, así que se optó por abandonar toda esperanza y sucumbieron a sus apetitos por los elementos más básicos, la vital agua, el odioso petróleo, peleando por ellos en cruentas batallas y…

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—¡Invoco a las madres Xttres!, tantas palabras para decir que se eliminaron entre ellos consumiendo todos sus recursos después de un episodio terciario de extinción. ¡Eres despreciable en tu propia inteligencia, Hjtrr!, lástima que no pueda abandonarte aquí para que se acaben tus correspondientes vidas clonadas.

—Bueno, igual escribí todo en un texto que debe estar circulando en la espaciored. Una cosa curiosa de esta civilización es que encontraron la inteRed, lo que pudo facilitarles encontrar la fuente de todo el éter y allí hallar los conocimientos para sobrevivir a su etapa 1 de crecimiento planetario. ¡Hasta hubo un tal Drake que propuso una formula que casi acierta!, lástima que pasara lo del virus y se desalentaran, eso retrasó sus avances y…

—Concedido.

—¿Qué?

—Mientras parlamentabas sin poder sintetizar tu pedido, lo he hecho posible. Te quedarás seis ciclos clónicos con el grupo de avanzada para seguir investigando sobre este planeta, acabo de ascenderlo a régimen sexto de interés.

—Pero…

—Nada, tu interés está demostrado, tus descubrimientos avalan mi decisión.

—Eso significará que no serás mi supervisor más que en un ciclo.

—Ni eso, acabo también de solicitar mi tiempo espectral. Nos volveremos a encontrar, si las madres quieren, en unos cinco o seis ciclos, si es que no colapsamos antes como civilización.

—Pero, justo para eso investigamos estos planetas que erraron su evolución, para no cometer sus mismos errores…

—Eso nos da un poco más de ciclos temporales, cambiamos nuestros presentes y alargamos nuestros futuros, pero, algo me dice que al igual que estas criaturas olvidadas, algún virus nos derrotará, y no hablo que nos elimine, sino que haga emanar de nuestras esencias lo peor de nuestras potenciabilidades. ¡Mira!, hablo tanto como tú, a eso me refiero. Antes de terminar de contagiarme del desaliento que inunda este planeta, prefiero actuar y despedirme, Hjtrr. Que tu trabajo sea bendito para el futuro.

—Que tu trabajo también sea bendito, Ktgs.

Mientras las naves se desmaterializaban en el cielo del planeta, antes llamado Tierra, el desenterraformador miraba el entorno del hogar que heredaba para estudiarlo a fondo.

Para el final de los días de la humanidad, los últimos restos de la especie que dominó por más de un millón de años este planeta, según su cálculo, y que en menos de doscientos llevó a su final con sus excesos, se refugiaron en esta ciudad. ¿Qué hubiera pasado si el virus no hubiera retrasado su evolución tecnológica hacia las estrellas?, no lo sabemos, es posible que encontraran otra forma de extinguirse, por lo que hemos deducido, eran expertos en encontrar oportunidades para destruir sus propios avances. Este informe, hecho con paciencia, arrojará luces sobre el hombre y sus fallidas posibilidades, en base a su profunda y cruel derrota.        

—Ktgs, tiene razón, me estoy contagiando de la enfermedad que tenían los humanos. Tengo que ponerme a trabajar antes que a mí también me termine por enfermar su virus.

IMAGEN DE LA PORTADA: Pexels

Sarko Medina Hinojosa

1978, Arequipa – Perú. Periodista. Profesor de Cuento y Redacción Literaria en la Universidad Católica San Pablo. Autor de 11 libros en físico y digital, destacando: “La Venganza de los Apus” (2017), “El Ekeko y los deseos imposibles” (2019). Ganador concurso de cuento fantástico, Revista Fantástico, 2003. Finalista concurso de cuento, Revista El Búho, 2019. Su cuento “Redecorter”, aparece en “Más allá de lo real. Antología del cuento fantástico peruano del siglo XXI”, a cargo de Elton Honores. Su microcuento “Microleyenda” fue animado en un proyecto de la Universidad Estatal de Michigan, a cargo de Rocio Qespi, 2023.

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