Teoría Ómicron

Revista de ciencia ficción y fantasía

TROVADORES ÓMICRON: Monólogo de la contra-existencia

.

El texto de Víctor H. Orduña explora la naturaleza del ser y el no-ser, utilizando metáforas cósmicas y filosóficas para describir la existencia y sus paradojas. Imagen de la portada: DALL-E, Chatgpt.

Eres 

lo que, 

al no-ser; 

eres:

Trasparente sustancia de figuras inasibles,

explosión multimétrica de espacios infinitos, 

oscuridad cegadora que anulas el vibrar de la materia, 

luminosa negritud, 

intersección apócrifa,

saturado vacío.

Meteorito en décimas boreales, 

la nébula que todo lo contiene.

En tu estómago —ballena troglodita—,

duerme la gran Andrómeda 

las manos sacras de la Vía Láctea,

el abismo inusual de las voyagers

el nihilismo sutil de 500 megaparsecs.

Mutas, transmutas;

nube antitética.

Descomunal maquinaria fenoménica

 de la contra[existencia]

de la anti[existencia]

de la no[existencia]

de la in[existencia]

de la infra[existencia]

de la hipo[existencia]

de la des[existencia]

(!)

Ni siquiera he aprendido a pronunciarte. 

Porque,

 solo de imaginarte,

me horrorizas atómicamente

con ese rítmico pulsar 

de tu invisible materialidad.

Hipérbole astral,

instinto selenita,

 vibración oriónica,

magia sidérea.

Eres

lo que,

al ser;

no-eres:

Perífrasis engendradora.

Agujero negro en el que implotamos sin distinción alguna. 

(No sé si lo he escrito 

o es un bit reprogramado).

Partícula destructora/constructora 

encapsulada en continuos Big bangs.

(Tampoco sé si esto lo he escrito 

o también es un algoritmo atemporal).

En ti,

se disuelven todos los misterios 

y

se anulan todas las preguntas.

Juegas a los koans y las paradojas,

juegas con tus multiversos 

de carbono y de nitrógeno,

de oxígeno y de helio,

de sulfato y de bromo

hasta sacarnos las estrellas por la nuca. 

Si la cuántica te provoca,

 desdoblas tus lenguas de lumbre;

si la relatividad te acaricia, traicionas su espalda;

si el silencio te ignora, lo destrozas;

si el vacío te burla, lo alcanzas.

Quisiéramos ser un Lázaro interestelar y desafiarte,

eternos caínes errantes. 

Sin embargo,

aquí nos tienes,

suspendidos entre nuestros propios extremos,

como cósmica dialéctica titilante.

Mas ahora vamos a pronunciar tu nombre de trece mil eones

en este

monólogo de la contra-existencia:

…–_-_-.._._._._- – -.

Después,

acabar con las neutrinas mitologías,

¡Positrón encantado!

Porque un rayo

nos dicta con su forma de gusano que:

“Antes de ti 

ya fuimos

 y que,

 antes de nosotros

también…

Te 

hemos 

soñado.

Eres 

lo que, 

al no-ser; 

eres:

Trasparente sustancia de figuras inasibles,

explosión multimérica de espacios infinitos, 

oscuridad cegadora que anulas el vibrar de la materia, 

luminosa negritud, 

intersección apócrifa,

saturado vacío.

Meteorito en décimas boreales, 

la nébula que todo lo contiene.

En tu estómago —ballena troglodita—,

duerme la gran Andrómeda 

las manos sacras de la Vía Láctea,

el abismo inusual de las voyagers

el nihilismo sutil de 500 megaparsecs.

Mutas, transmutas;

nube antitética.

Descomunal maquinaria fenoménica

 de la contra[existencia]

de la anti[existencia]

de la no[existencia]

de la in[existencia]

de la infra[existencia]

de la hipo[existencia]

de la des[existencia]

(!)

Ni siquiera he aprendido a pronunciarte. 

Porque,

 solo de imaginarte,

me horrorizas atómicamente

con ese rítmico pulsar 

de tu invisible materialidad.

Hipérbole astral,

instinto selenita,

 vibración oriónica,

magia sidérea.

Eres

lo que,

al ser;

no-eres:

Perífrasis engendradora.

Agujero negro en el que implotamos sin distinción alguna. 

(No sé si lo he escrito 

o es un bit reprogramado).

Partícula destructora/constructora 

encapsulada en continuos Big bangs.

(Tampoco sé si esto lo he escrito 

o también es un algoritmo atemporal).

En ti,

se disuelven todos los misterios 

y

se anulan todas las preguntas.

Juegas a los koans y las paradojas,

juegas con tus multiversos 

de carbono y de nitrógeno,

de oxígeno y de helio,

de sulfato y de bromo

hasta sacarnos las estrellas por la nuca. 

Si la cuántica te provoca,

 desdoblas tus lenguas de lumbre;

si la relatividad te acaricia, traicionas su espalda;

si el silencio te ignora, lo destrozas;

si el vacío te burla, lo alcanzas.

Quisiéramos ser un Lázaro interestelar y desafiarte,

eternos caínes errantes. 

Sin embargo,

aquí nos tienes,

suspendidos entre nuestros propios extremos,

como cósmica dialéctica titilante.

Mas ahora vamos a pronunciar tu nombre de trece mil eones

en este

monólogo de la contra-existencia:

…–_-_-.._._._._- – -.

Después,

acabar con las neutrinas mitologías,

¡Positrón encantado!

Porque un rayo

nos dicta con su forma de gusano que:

“Antes de ti 

ya fuimos

 y que,

 antes de nosotros

también…

Te 

hemos 

soñado.

IMAGEN DE LA PORTADA: DALL-E

Victor H. Orduña “Shamir”

Víctor H. Orduña “Shamir” (Tamaulipas, México), 1983. Licenciado en Ciencias de la Comunicación con Maestría en Metodología de la Enseñanza; cantautor, fotógrafo, artista visual, poeta, catedrático universitario y servidor público. Autor de los libros: Levitaciones “Cuentos muy breves para despertar”, “Murmuraciones Ingénitas” y “Fuego sideral”. Ha participado en diversas antologías y revistas literarias, tanto digitales como impresas. Primer Lugar Estatal del Poetry Slam 2019 en la Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil de Tamaulipas.

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