Teoría Ómicron

CRONISTAS ÓMICRON: Amor de niña

Photo by Alex Knight on Pexels.com

Anuncios

Valentina Mar Serrallonga

Papá ha estado haciendo todas estas cosas raras últimamente, se niega a jugar conmigo y permanece encerrando en su taller hasta tarde. Lo vi tomando de ese refresco que no es para niños del que tanto he oído a los adultos hablar. Ya no me carga o abraza como antes, es más, ayer me empujó cuando le pedí que me cargara y en su lugar me respondió con frialdad que me moviera, no lo hice y entonces el me movió empujándome a un costado. Me ha estado alejando, pero después vuelve para intentar arreglarlo. 

Anteayer fui al taller a visitarlo, estaba rojo y con una botella de ese refresco raro en la mano, le dio un sorbo y carraspeó un poco, recuerdo que no me había visto hasta que yo, sin querer, tropecé con alguna de las cosas que tenía en el suelo, estaba tan desordenado que muy apenas podía encontrar donde poner mis pies, en fin, él volteó y me miró, sus ojos estaban cansados y no me veía de manera cálida, no, lo hacían con repulsión.

 “¿Está enojado conmigo? ¿Hice algo mal?”, pensé en ese momento.

Quise acercarme, pero apenas avancé él me gritó:  “¡Fuera de aquí! ¡Ni siquiera te acerques, maldita máquina!”

Estaba tan asustada por sus gritos que salí corriendo de su taller y me escondí en mi cuarto. 

Más sobre Cronistas Ómicron

 Ayer fue otro día triste. Papá no me dejo salir de mi cápsula hasta al mediodía, salí a jugar al patio pero mi brazo volvió a caerse y esta vez papá no estaba alrededor para ayudarme. 

 Hoy se ha encerrado en su taller de nuevo, fui a buscarlo por lo qué pasó con mi brazo, le dije que mi brazo había vuelto a caerse mientras jugaba, él se enojó, me levantó y me aventó contra la mesa de metal en el centro de su taller y sacó sus herramientas. Le comenté que me había dolido como me había aventado contra la mesa y él me habló de manera cruel:  “A ti que te podría doler? Solo eres una maldita máquina de metal y tuercas, debí de haber desactivado el modo seguro hace mucho tiempo”. No recuerdo mucho desde ahí pero sentí mi cuerpo pesado y me apagué. 

 Ahora estoy aquí. Hay mucha gente alrededor y hay pintura roja por el taller, me sacaron a prisa del lugar apenas notaron que estaba encendida diciendo que era un milagro que estuviera en tan buen estado, parece que me enviaran de nuevo a la fábrica para ser revendida.  Me han pedido que borre a Papá de mi base de memoria, pero no quiero hacerlo, recuerdo todos los momentos en que fuimos felices antes de que se pusiera raro, antes de que comenzara a tomar aquel refresco, volveré a buscarlo, tengo que descubrir que le pasó.

IMAGEN DE LA PORTADA: Pexels

Valentina Mar Serrallonga

Valentina Mar Serrallonga, nació en Matamoros, Tamaulipas, Mexico el 19 de abril del 2007. Le gusta escribir relatos sobre misterio, romance y fantasía, de los cuales algunos suelen ser más extensos que otros, al mismo tiempo gusta de leer esos mismos subgéneros literarios. Así mismo, consta de publicaciones digitales en revistas en línea De la Tripa y algo más y Sombra del aire con los textos: “Noches de Otoño” y “Ghosting”.

Además de ser partícipe en dos antologías: La Antología Winged y Ruta de escape. Agregando un texto adicional siendo su temática principal la fantasía con un spin-off de Peter Pan llamado “El Diario del Capitán G”.

¡ESTUDIA CIENCIA FICCIÓN EN LÍNEA Y PUBLICA CON NOSOTROS!

Salir de la versión móvil