Ulises Luján Rodríguez
En una lejana galaxia. Dentro de un joven sistema solar. En un planeta dotado con voluntad de inteligencia, los dinosaurios evolucionaron a través de las eras, hasta alcanzar posturas bípedas y reducir su tamaño. Las variadas especies poseían delimitadas necesidades biológicas, cumplían características físicas definidas y perpetuaban culturas de muy disímiles tradiciones, propensas a resolver cualquier diferencia de manera bélica, mediante conflictos que terminaban en copiosos banquetes, donde las especies carnívoras devoraban a las herbívoras; lo que no quiere decir que, a veces, fueran herbívoras quienes ganaran batallas importantes y realizaran actos de conquista sobre carnívoras. Primitivas todas ellas, heredaban la memoria de sus remotos orígenes, emparentados con esos otros saurios gigantescos que andaban en cuatro patas o volaban en la antigüedad. Estas evoluciones genéticas enfocaron sus esfuerzos de sobrevivencia hacia la construcción, sofisticación y empleo de tecnología avanzada, dividida en múltiples disciplinas, donde resaltaba siempre la necesidad de la guerra. Sin embargo, un hallazgo se hizo patente por todos los grupos científicos dedicados no sólo al estudio paleontológico del planeta; las naciones hicieron un cese a todas las hostilidades entabladas entre sí y logró celebrarse la primera reunión interplanetaria de los saurios, donde la nación Velociraptor fungía como la primera fuente de información de aquel descubrimiento.
—Gracias por su participación introductoria y la transcripción de este relato a la nación Triceratops. Cierto. Hace algunos días habrán escuchado la sorprendente noticia de haberse realizado el hallazgo de otra especie bípeda y al parecer inteligente, cuyo origen resulta todavía desconocido. Este hallazgo fue hecho por el Instituto Paleontológico Unido Planetario (IPUP), donde las especies gallimimus y velociraptores hemos trabajado por largo tiempo. Nos acaba de llegar información detallada de un segundo hallazgo con más de esos seres, las conjeturas apuntan hacia una especie de misión fallida. Delante de cada representante de su nación, hay un panel digital, cuando alguien aprieta ese panel inmediatamente se activa el interlocutor de audio, podremos escuchar en voz ampliada sus preguntas u observaciones. Adelante.
El primero en probar el dispositivo fue el representante de las Cámaras Interiores Unidas Stegosaurus.
—¿Es verdad que una invasión alienígena es inminente, como dicen los medios masivos de comunicación? ¿Qué probabilidades de cambio existirían si nos llegamos a topar con alguno y de aquellos seres? ¿Tienen idea de cuál es su apariencia, aparte de ser bípedos?
La cámara compuesta por enormes paredes metálicas sostenidas con diques de granito negro, bajo la corteza terrestre y kilométricas redes de pasillos divididos por arcos, quedó en completo silencio, hasta que la nación Velociraptor contestó.
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Muchos saurios sorprendidos ante aquella última idea, dilataron una batahola dentro del recinto, excepto las naciones carnívoras, como la Tiranosaurus o Pterodáctilo, a quienes pocas noticias les asombraban.
—Tampoco creemos que vengan a conquistarnos —continuaron los voceros velociraptores—. Pues sí, como ya se dijo, recibimos información de que una segunda nave, más grande que la primera, igualmente llena por dentro de arena, en cuyo interior habían más fósiles semejantes al primer descubrimiento, nuestro grupo en el IPUP está haciendo los ajustes pertinentes para llevar a cabo una reconstrucción de eventualidades pasadas sobre los objetos y poder así revelar de forma detallada una versión holográfica de lo que aquellos seres fueron y cómo es que llegaron a nuestro planeta. Pero antes, le cedemos palabra a la Nación Libre de Diplodocus.
—Tememos que esos extraterrestres milenarios vuelvan.
—Eso no lo sabemos con precisión, pero sí lo tomamos en cuenta —respondieron los gallimimus—. Nuestro equipo de expertos en la AUCG está trabajando en un análisis exhaustivo de la tecnología que compone aquella nave, les prometemos en breve más noticias, las cuales a nosotros también nos hacen falta. Siguiente pregunta.
En ese momento se escuchó al representante de la Unión Sagrada de Parasaurolophus.
—No haremos preguntas, contribuiremos con una especulación como los raptores y gallimimus lo han hecho sin consultar a nadie.
—Adelante y dispensen.
—Nos cuesta creer, después de tanta teoría comprobable hasta ahora, que podamos existir afuera de nuestro planeta; se han hecho estudios que dejan claro: allá no hay nada, la temperatura es muy baja y no podríamos sobrevivir debido a nuestra sangre fría. Suponemos que esa especie encontrada debe tener un componente único, algún patrón genético que nos pueda revelar más sobre sus expediciones, o acaso no exista ninguna forma de interpretarlos, siempre estamos interpretando, cuando en realidad estamos condenados a la ignorancia.
—Concordamos con la unión Parasaurolophus —continuó el vocero de la nación Velociraptor—. Los estudios arrojados por el IPUP muestran que el tiempo convivido con nuestros ancestros fue muy breve; tengámoslo en cuenta, ellos no nacieron en este planeta, si miran sus paneles aparecerán los análisis que lo confirman. Suponemos que vinieron a explorar nuestro mundo, no sabemos con qué fin. Cierto, cualquier suposición es incierta. Un dato interesante es que su cadena genética proviene de los simios —en esos momentos se desataron las risas de los saurios, para muchos de ellos los simios eran golosinas— o una especie emparentada con los primates, aunque el aspecto posterior a su evolución parece muy frágil, tanto que necesitaron de trajes para llegar aquí. Gracias a los estudios realizados a dichos fósiles, podemos reconstruir su apariencia casi exacta.
Muchos gruñidos de sorpresa inundaron el recinto, cuando la imagen de un ser humano se transmitió en sus pantallas.
—Han pasado eras completas enterrados debajo de nosotros y apenas los descubrimos, eso habla mucho de la ignorancia que padecemos acerca de nuestro propio planeta —sentenció la Nación Científica Polacantus—. Y algunas naciones siguen empecinadas con los viajes al espacio.
—Esperen, esperen —expresaron los Velociraptores—. Tenemos entendido que la AUCG ha logrado rescatar una bitácora de viaje codificada en sistema binario por el tripulante de la primera nave. El cual vamos a traducirles, promete revelaciones para toda la audiencia.
Mensaje de bitácora 86, fracción 81. Misión Cipactli, para Puerto de Mando. Hemos aterrizado de forma segura entre los gigantescos bosques de una zona deshabitada del planeta Dargula. Es increíble, el aire parece respirable en un 99%, los ciclos de agua y temperatura se mantienen equilibrados. Esto nos brinda grandes expectativas de hallar vida y proliferación de especies. No hemos entablado contacto con ningún ser viviente que no sea de origen vegetal, hasta ahora.
(Ininteligible)
Mensaje de bitácora 201, fracción 93. Misión Cipactli, para Puerto de Mando. Espero que vean las grabaciones que les hemos enviado de forma iónica. Los primeros avistamientos de dinosaurios en estado salvaje. Este planeta habla mucho acerca del extinto planeta Tierra, cuando era aún primitivo, lo que genera la hipótesis de que puede ser colonizado cuanto antes. Seguimos maravillados con la vasta proliferación de especies vivientes, es como lo que cuentan los libros sobre el periodo cretácico y la cosmología de la primera luz. Significa para nuestra misión una verdadera fortuna caminar a lado de estos sorprendentes animales.
(Ininteligible)
Mensaje de bitácora 215, fracción 97. Misión Cipactli, para Puerto de Mando. La fuente interna de energía de nuestro carguero se agotó, estamos buscando yacimientos de litio para recargar nuestros tanques, sin embargo, las condiciones se han puesto más hostiles conforme hemos ido avanzando por estos bosques, hace poco escuchamos unos extraños rugidos entre la espesura, tenemos el armamento necesario para protegernos, según los estándares de preservación.
(Ininteligible)
Mensaje de bitácora 215, fracción 104. Misión Cipactli, para Puerto de Mando. Ya tuvimos las primeras bajas en nuestro escuadrón. Una manada de velociraptores se ha devorado al capitán Fioterin con toda su tripulación, no sabemos qué ha pasado con los contenedores de las espóras de la vida que viajaban con él. Yo he despegado la nave de reconocimiento a toda velocidad, explorando cualquier yacimiento o fuentes de litio con las cuales recargar la batería de nuestro carguero. Sería un error quedarnos en este endemoniado planeta.
(Ininteligible)
Mensaje de bitácora 15, fracción 112. Misión Cipactli, para Puerto de Mando. Mi nave se estrelló debido al ataque de pterodáctilos. Les he recomendado a los sobrevivientes de la tripulación del carguero Cipactli, que se resguarden en sus cámaras criogénicas; yo lanzaré un aviso de auxilio, para que en un futuro lejano vengan a rescatarnos, hasta entonces el largo sueño es lo único que nos espera.
—Hasta ahí lo que queda de la bitáco1ra de aquella nave, donde fue hallado el fósil del primer bípedo —dijo el vocero de los velociraptores.
—Lo ven —dijo entonces el representante de la nación Diplodocus—. Estaban pensando en volver. Si toda esa información ha llegado a sus destinatarios, quizá sí regresen.
—Lo dudamos —respondió el vocero de los Gallimimus—. Esos seres derivados de los simios quizá ya volvieron antes y no encontraron nada. Recordemos que las dos naves fueron halladas debajo de la tierra e ignoramos cuánto hayan tardado en recibir ese mensaje de rescate. Hablan sobre las espóras de la vida, ¿a qué se referirán con eso?
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—Todo parece muy ambiguo, sin sentido —dijo el representante de los Tiranosaurus, quienes no alcanzaban los paneles de interacción debido a sus pequeñas manos—. Parece ser que nos estamos preocupando en balde, como ya hemos visto, esa misión Cipactli fue un fracaso. Lo único con lo que contamos es con la tecnología de esos seres, la cual creemos, debería permitírsenos analizar, para llegar al fondo de un conocimiento certero en su utilidad.
—Y supongo que nosotros no lo estamos haciendo, ¿es eso lo que quieres decir, sacarle provecho con beneficios propios? —preguntaron ofendidos la comunidad científica de Galliminus.
—Pues ustedes y los velociraptores así lo hicieron —también gruñó el vocero de la nación Spinosaurus—. Es más, quizá todo esto no sea sino un montaje para encubrir alguna trampa.
—Sí. Toda esta asamblea es una verdadera pérdida de tiempo —dijeron los carnotaurus enfurecidos—. Ahora sabemos que puede haber vida inteligente, más inteligente que nosotros en algún lugar del universo. ¿Y eso qué? Tenemos más problemas por resolver acá abajo, antes de andar explorando las estrellas.
El recinto donde se llevaba a cabo la primera reunión interplanetaria de los saurios se inundó de pandemónium, cada quien apretaba el panel como le venía en gana, fue así como las discusiones enervaron y comenzaron las amenazas, de las amenazas pasaron a los insultos, de los insultos a los golpes y mordidas, en poco tiempo, aquella delgada paz que se había mantenido durante la reunión, fue olvidada, así como el extraño descubrimiento que no aportaba sino la posibilidad de, en un futuro, realmente visitar otros planetas o conquistarlos; antes debían concluir sus múltiples guerras en ése.
IMAGEN DE LA PORTADA: Pexels
Ulises Luján Rodríguez
Licenciado en Creación Literaria, por la Universidad Autónoma de la Ciudad de México. Nació en Ciudad de México en 1988. Ha sido incluido en diversas revistas, certámenes, antologías, a nivel internacional y nacional, como cuentista de ciencia ficción. Gusta de escribir acerca de sus lecturas favoritas, esto lo ha llevado a incursionar en el género del ensayo y la reseña. Actualmente realiza locución en medios independientes y trabaja como bibliotecario, en un acervo histórico que pretende abrir al público.

