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Sáb. Dic 14th, 2019

ESPECIAL ÓMICRON: Viajes a través del tiempo II: formas de viajar

Diego Maenza nos trae la segunda parte de su exploración en los viajes a través del tiempo.

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Por Diego Maenza

El doctor en ciencias exactas Sindulfo García ingresa a su colosal invención, un arca rectangular que no está destinada para navegar mares, sino flujos más complejos. Sobre cada ángulo se yerguen tubos diseñados para cumplir la fantástica función, con formas de bocinas y dirigidos a los puntos cardinales, por los que se lubrica el fluido elaborado por el científico. En su interior el inmenso artilugio ostenta una amplia galería y una puerta cerrada de forma hermética. Para visualizar el paisaje y orientarse en los recorridos, los viajeros cuentan con cuatro ventanas de cristal, una en cada pared. Después de haber teorizado sobre la naturaleza del tiempo ante un amplio auditorio, el doctor Sindulfo García, aún en un estado de éxtasis filosófico, asciende por los escalones que dan acceso al portón de su barca, sella la puerta, y la nave se eleva majestuosa hasta perderse en el firmamento con rapidez ante la mirada atónita de los expectantes. Los curiosos han quedado impactados por el prodigio del Anacronópete, bautizado así por su creador debido tres elementos: Aná que significa atrás, cronos que equivale a tiempo y petes que ejemplariza la capacidad de volar. El doctor García ha partido en su viaje a través del tiempo.
De esta forma empieza la novela El Anacronópete del español Enrique Gaspar, injustamente caída en el olvido y que ha sido presentada recientemente con un trabajo esmerado de recuperación en el que se ha revisado y corregido al castellano de hoy la historia que bordea las cuatrocientas páginas, se incluye un centenar de ilustraciones de Francesc Soler cuidadosamente restauradas (y que constituyen también los primeros dibujos de una máquina del tiempo de la historia) y está acompañada de anotaciones. El resultado es una réplica de la primera edición del libro que data de 1887.*

Máquina del tiempo en la historia, ilustrada por Francesc Soler


El Anacronópete es considerada la primera obra de la literatura de imaginación en atreverse a describir una máquina que viaja a través del tiempo, editada casi una década antes de que Wells publicara su famosa novela. Y no solo eso, sino que es la primera novela que brinda una explicación científica del funcionamiento del dispositivo, que consiste en girar alrededor de la tierra hasta conseguir desandar en el tiempo. Cabe destacar que en El Anacronópete también se plantea la primera paradoja temporal conocida (ya tendremos oportunidad para hablar de ello en nuestra próxima entrega dedicada al tema).


El Anacronópete conduce al doctor García y a sus acompañantes a varios destinos: a la batalla de Tetuán en 1860, a Granada en 1492, a Rávena en 690, a la China del siglo III, a la Pompeya del Vesubio en el año 79 y a épocas anteriores a la era común.


Podemos afirmar que Enrique Gaspar es el padre de la máquina del tiempo y uno de los fundadores de la ciencia ficción en la literatura.
La fantasía de Enrique Gaspar conserva ciertos rasgos de humor y está traspasada por una dosis de crítica de la realidad, pero también nos deja reflexionando en las posibilidades del ser humano ante la inmensidad cósmica.

Edición actual y restaurada de la novela de Enrique Gaspar


Todos somos viajeros en el tiempo, nos encaminamos continuamente hacia el futuro, de manera ineluctable. El tiempo no es universal, sino personal, y subjetivamente el tiempo es relativo. El segundo que experimentamos en un orgasmo no es el mismo que el de una quemadura. Podemos viajar al pasado con solo alzar la mirada en una noche de estrellas y notar la luz aún existente de algún astro ya extinto, o por medio de nuestra mente con algo tan cotidiano como el observar una fotografía y exponernos a los recuerdos. Pero desde luego, estos ínfimos deleites no nos satisfacen, no llenan nuestro espíritu ambicioso y aventurero, y soñamos con transgredir nuestros límites naturales.


Podemos viajar al futuro, aunque quizá no de formas tan prodigiosas y elaboradas como en la ficción, pero igual de sorprendentes. El tiempo es afectado por la gravedad. La presencia de un campo gravitatorio de una masa distorsiona la regularidad temporal. A mayor gravedad más lento transcurre el tiempo. Una muestra de este hecho la tenemos en el funcionamiento de relojes atómicos de los satélites para geoposicionamiento global que deben ser sincronizados por nanosegundos, dependiendo de las oscilaciones físicas a las que son sometidos.
El cosmonauta ruso Sergéi Avdéyev técnicamente ha viajado hacia el futuro. Su misión estelar lo llevó a permanecer en la estación espacial MIR durante más de dos años orbitando la tierra con una velocidad de veintisiete mil kilómetros por hora, y cuyo tiempo medido en nanosegundos difiere del terrícola. Por lo tanto, podemos decir que Avdéyev viene de cero coma cero dos segundos del futuro.


Si alguna otra viajera interestelar lograra conseguir desplazarse durante varios meses a una velocidad superior a la de Avdéyev, y pudiera regresa a la tierra, reconocería que sus semejantes han envejecido muchos años más que ella. A esto se le denomina ralentizan el tiempo, y esta premisa ha dado pie a diversas teorías sobre la posibilidad de saltos temporales.
Divulgadores de la ciencia como Stephen Hawking también han jugado y de forma muy seria con estas posibilidades que brinda la física cuántica. Aunque parecen escapadas de la fantasía humana, mantienen un sustento teórico. Precisamente por el rigor de sus planteamientos son tomadas muy en cuenta por los escritores de ficción a la hora de bordar historias sobre viajes temporales. Los agujeros de gusano son una suerte de portales que unifican dos puntos del universo. Las dimensiones de un universo curvado pueden generar o construir bucles que unan dos espacios o dos tiempos. Los enigmas que plantean los agujeros negros también han dado pauta para especular sobre una posible singularidad dentro de este oscuro astro de una masa tan concentrada que genera un poderoso campo gravitatorio y ni siquiera la luz puede escapar de su atracción. La tercera posibilidad que nos acerca Hawking es la de un viajero que se desplace aproximándose a la velocidad de la luz, en similitud al viaje del cosmonauta ruso Sergéi Avdéyev, de quien ya hablamos. Para realizar esto último se requeriría una nave especializada, una verdadera máquina del tiempo. En cualquiera de los casos planteados, el viaje sería únicamente de ida y no de retorno.
Pero desde la ciencia también se está planteando la posibilidad de emular la fantasía de Enrique Gaspar y poder viajar al pasado, aunque con resultados más modestos.


Científicos de Rusia, Estados Unidos y Suiza han desarrollado una máquina del tiempo para objetos cuánticos. Han conseguido que un electrón viaje una fracción de segundo al pasado, y de esta forma presumen de haber violado la segunda ley de la termodinámica, distorsionar la denominada flecha del tiempo que fluye en un solo sentido, de pasado a futuro.
Los avances de la física cuántica también se están desarrollando en Pekín para sistemas de comunicación encriptados. Y ya se especulada sobre la retrocausalidad al enviar mensajes al pasado codificados en fotones desde el presente.


Una vez que hemos agotado el lado aburrido de las posibles formas del desplazamiento temporal, ahora sí pasemos a la diversión y exploremos las diferentes maneras de viajar a través del tiempo que ha ideado el ser humano por medio de sus creaciones, la inteligencia y la fantasía.


MÁQUINAS


Si bien es cierto que Enrique Gaspar concibió la primera máquina para desplazarse en el tiempo, fue gracias al escritor británico Herbet George Wells que se popularizó el tema del viaje temporal. En La máquina del tiempo de Wells casi no es descrito el dispositivo de viaje y apenas llegamos a saber que la máquina estaba compuesta por partes de níquel, marfil y cristal de roca. Tampoco descubrimos mucho sobre su funcionamiento. La historia se centra en el traslado de nuestro viajero hacia ochocientos mil años hacia el futuro, donde la tierra se encuentra en una fratricida batalla entre los Eloi, seres agraciados, y los Morlocks, raza despreciable.
A raíz de estas ficciones fundacionales, una infinidad de propuestas han surgido desde diversos espacios. En la película Los Cronocrímenes dirigida por el español Nacho Vigalondo se presenta un particular artefacto concebido para el desplazamiento temporal. En un laboratorio situado en el bosque, un científico ha diseñado una cámara para transportar en el tiempo a quien ingrese en esta. Está fabricada con algún metal con forma de tanque y contiene un fluido blanquinoso que permite el fenómeno. Aunque al parecer el prototipo ideado en Los Cronocrímenes tiene una limitación, pues el viajero se desplaza en el tiempo únicamente por un par de horas y debe emerger del mismo instrumento en el que ha ingresado. (Ya nos ocuparemos de su enrevesada historia en la entrega posterior).
Con una mayor capacidad de fluctuar en el tiempo, en el serial televisivo Leyendas del mañana, una nave denominada Waverider se desplaza sin contrariedades hacia el pasado o hacia el futuro a la conveniencia de sus tripulantes, que deberán sortear los tiempos en la búsqueda de equilibrar la Historia. La Waverider mantiene un diseño aerodinámico, posee una inteligencia artificial que recopila inmediatamente información del lugar y tiempo al que arriban, puede albergar alrededor de ocho tripulantes, tiene compartimentos para los viajeros, un comedor, una sala médica con tecnología de punta con la capacidad para curar en segundos, una cuarto de reparación y hasta una celda para prisioneros. La Waverider es a la vez la nave espacial que transporta a la tripulación por el entramado espacio-tiempo.


En Volver al futuro, película de Robert Zemeckis, la máquina que trasporta al pasado al joven Marty McFly es un auto DeLorean modificado por el Doctor Brown. El funcionamiento de esta llamativa máquina del tiempo es debido al condensador de flujo, una invención del Doctor Brown que consiste en una caja con pequeñas lámparas luminiscentes que activan el auto para permitir que bordee la velocidad de la luz y conseguir que la máquina se desplace hacia el pasado o al futuro.


Y no podían faltar las máquinas con tecnología extraterrestre. TARDIS es el acrónimo usado para denominar al tipo de máquina del tiempo en la serie televisiva británica Doctor Who. Tiene forma de cabina de policía británica de los años sesenta y requiere de seis pilotos. La TARDIS tiene consciencia propia, puede interpretar todos los idiomas y por dentro resulta mucho más amplia que por fuera. A lo largo de todas las temporadas de la serie han existido diferentes versiones de la TARDIS, pero su diseño siempre varía únicamente por dentro.


Otra invención de procedencia alienígena la encontramos en El eternauta, un clásico comic argentino, cuyos creadores son Héctor Germán Oesterheld en el guion, y el dibujante Francisco Solano Lópeze. El eternauta nos presenta la historia de Juan Salvo, un viajero del tiempo que ha escapado de un futuro apocalíptico en el que extraterrestres han invadido la Tierra. Pretendiendo huir de la invasión, Juan penetra a una de las naves alienígenas con la pretensión de escapar, pero acciona un mecanismo que lo desplaza hacia el pasado. Al salir de la nave, busca a su familia, pero se encuentra con su doble de juventud. Juan Salvo deberá convencer con su historia al propio Oesterheld.


El túnel del tiempo es una serie estadounidense de los años sesenta. El gobierno mantiene un proyecto secreto para fabricar una máquina del tiempo. Con complicados mecanismos construyen un túnel a través del cual los protagonistas pueden viajar y vivir desopilantes aventuras.


FANTÁSTICOS


Los viajes en el tiempo también se han planteado desde el lado de la fantasía, incluso eludiendo la espinosa utilización de mecanismos fabricados por el hombre. Una historia clásica es Cuento de Navidad de Charles Dickens. Al avaro señor Scrooge lo visitan tres entidades fantasmales. Se turnan y llevan a Scrooge a un aleccionador viaje hacia el pasado, el presente y el futuro donde lo obligan a chocar con sus conceptos morales ante las realidades de aquella sociedad que el viejo egoísta prefiere despreciar.


Mucho más apegado a lo fantástico es El Aleph relato de Jorge Luis Borges. Carlos Argentino Daneri, rival amoroso del propio Borges en la historia, ha descubierto en su sótano un aleph, una singularidad de apenas dos centímetros desde la cual se puede observar el universo todo, y comprendemos que no solo el espacio sino también el tiempo. Borges también hace acopio del viaje en el tiempo en su relato El otro, donde un Borges anciano filosofa en la ciudad de Cambridge con el Borges de la juventud, y también en El milagro secreto relato en el que un condenado a muerte, en el último segundo de ser ejecutado por la policía secreta nazi, se le otorga el plazo de un año para terminar mentalmente un poema, pues el tiempo se paraliza.


Similar en cuanto al planteamiento de El Aleph, un siglo antes que Borges, Eugène Mouton escribió El historioscopio un relato fantástico en el que se muestra un instrumento que puede captar cualquier escena sucedida en el pasado, en cualquier parte del mundo.


Lumen de Camille Flammarion es una novela breve que aborda la historia de Quaerens al que visita el espectro de su recién fallecido amigo Lumen. El fantasma le cuenta a Quaerens varios hechos de la Historia tanto ya acaecidos como por acontecer.


Y para terminar las posibilidades de los viajes temporales fantásticos, tomaremos en cuenta la novela La invención de Morel de Adolfo Bioy Casares, donde si bien no se trata directamente el viaje espacio-tiempo, debido a su alarde fantástico, la novela explota el lado metafísico de la pervivencia a través del tiempo (tener en cuenta el apartado METAFÍSICOS del presente artículo). En esta historia por medio de un mecanismo que proyecta hologramas, se logra mantener en vida a varios personajes que interactuarán de manera infinita repitiendo las mismas escenas como un guion escrito para la eternidad.


ESTÍMULOS


Esperando el año pasado, de Philip K. Dick, es una novela en la que se plantea el viaje extracorpóreo por medio un alucinógeno adictivo (la droga JJ-180) con la capacidad de transportar a quienes la consuman.
En la teleserie Héroes de Tim Kring, el personaje Isaac Méndez posee el don de pintar el futuro. Al entrar en éxtasis, imbuido también por el consumo de estupefacientes, logra captar imágenes catastróficas de diversos apocalipsis que deberán ser impedidos por el grupo de Méndez.


PROFÉTICOS


La precognición y las profecías también son tomadas en cuenta como un acceso al futuro. Ya vimos anteriormente cómo en El informe de la minoría (cuento de Dick) y en Minority Report (película de Spielberg) actuaban los precognitivos para evitar crímenes.


Donnie Darko, película de Richard Kelly, acoge la propuesta argumental y el protagonista tiene la visión de un ente disfrazado de conejo que le señala que en menos de un mes el universo colapsará.


Esta premisa se repite con insistencia y cansancio en la serie de películas Destino Final en la cual los protagonistas (un grupo de adolescentes) a través de una epifanía predicen su muerte y deben tratar de evitarla en muchas ocasiones sin éxito.


PORTALES


El Ministerio del Tiempo es un serial televiso español que plantea el cuidado de la Historia. Los héroes de esta serie de mueven en el tiempo a través de puertas que conducen a lugares prefijados de la Historia. Son portales dimensionales por los que se puede acceder a manera de agujeros de gusano y que se encuentran ubicados en los alrededores de una escalera de doble hélice que baja a las profundidades de la tierra.
En la serie británica de drama Outlander creada por Ronald D. Moore, el portal se encuentra en las piedras de una construcción megalítica por medio de la cual la protagonista y viajera en el tiempo Claire Randall es transportada al siglo XVIII.


PSÍQUICOS


Como ya vimos en la entrega anterior, existen viajeros que pueden desplazarse psíquicamente, tal como sucede en las películas The Jacket y El efecto mariposa.


La chica que saltaba a través del tiempo es una película de animación japonesa dirigida por Mamoru Hosoda. En esta historia Makoto Konno, una estudiante de secundaria con una vida normal, descubre que con su fuerza de voluntad puede viajar al pasado. También descubrirá que los cambios que realice, ya lo sabemos, modificarán para perjuicio el presente.
La serie Héroes nos continúa brindado posibilidades de explorar los viajes temporales. Hiro Nakamura posee el don de la cronokinesis (es decir que puede manipular el tiempo) y de la teletransportación (dominio del espacio) y gracias a estos poderes puede desplazarse hacia el tiempo y lugar que él desee.


METAFÍSICOS


Vándalo Salvaje es un personaje de Leyendas del mañana. Mientras las leyendas viajan de pasado a futuro en la Waverider (ver el apartado MÁQUINAS), Vándalo Salvaje permanece a través del tiempo, pues es poseedor de la vida eterna. De este modo, en el año 2166 recordará el rostro del capitán Rip Hunter quien viaja al pasado para enfrentarlo en el siglo XX. A través del tiempo, Vándalo Salvaje ha sido Sumo Sacerdote egipcio, estuvo en la corte de Ramsés II, fue consejero de emperadores mongoles y romanos, traficantes de armas en la segunda guerra mundial, doctor en psiquiátricos, científico de la Unión Soviética, fue Maquiavelo y Nostradamus, y los últimos años se ha convertido en dictador del mundo.
En la aclamada serie Doctor Who, el protagonista de nombre homónimo, lucha contra las injusticias desplazándose en su nave TARDIS (ver el apartado MÁQUINAS). A quien conocemos por Doctor Who es un alienígena que ha sido un Señor del Tiempo y que tiene la particularidad de reencarnar para continuar con su labor redentora. En cada temporada de la serie es renacido en una persona diferente tanto en lo físico como en el carácter, y actualmente se encuentra reencarnado en una mujer.


MENSAJES


Una forma ficticia de conectar pasado y futuro es llevada a cabo por medio de la comunicación. En Cronopaisajes, novela de Gregory Benford, un científico del año 1998 consigue enviar un mensaje hacia el pasado para advertir de una catástrofe ecológica.


En la película La carta de amor de Dan Curtis, Scotty Carrigan se encuentra diseñando un videojuego sobre la Guerra Civil, y por su fascinación hacia el tema adquiere un escritorio de la época. En uno de los cajones descubre una carta de amor escrita por una mujer anónima. Por alguna motivación desconocida Scotty Carrigan contesta la carta y esta viaja al pasado. Desde ese momento la enigmática Lisy y Scotty intercambiarán misivas rompiendo la barrera del tiempo.


SINGULARIDADES


En Cronomoto, novela de Kurt Vonnegut, se produce un seísmo cronológico que obliga a todos los humanos de la Tierra a retroceder diez años, quienes recuerdan a la perfección todo lo que han vivido en ese lapso. Este largo déjà vu, no obstante, no es suficiente para que la humanidad rectifique sus errores.


Mark Twain también hace viajar en el tiempo a uno de sus protagonistas. En Un yanqui en la corte del rey Arturo, el pragmático Hank Morgan, luego de un golpe, inexplicablemente, despierta en la Britania del siglo VI. Escrita a manera de sátira, la novela de Twain pretende hacer un contraste entre las sociedades pasadas y futuras.


En la película mexicana El incidente del director Isaac Ezban, se perfilan dos dramas; en el primero se trata la historia de un presunto delincuente y un policía que de forma misteriosa quedan atrapados en las escaleras de un edificio en un bucle de espacio-tiempo. En la otra historia vemos a una pareja madura y su hija que viajan en una carretera, quienes de igual forma quedan inexplicablemente incursos en el bucle espaciotemporal.
Hasta aquí llegamos con nuestra exploración, que de ningún modo pretende abarcar todas las manifestaciones del fenómeno de los viajes temporales, pero sí ejemplarizar las formas más representativas de viajar a través del tiempo dentro de la ficción.


Si la entrega del pasado fue un aperitivo y la del presente ha sido la entrada, la del futuro (nuestra tercera entrega) será el plato fuerte, pues hablaremos de las paradojas temporales, y no, no se trata únicamente de evitar que matemos a nuestro padre o que no nos enamoremos de nuestra abuela… se trata de algo más perturbador. Los espero en este mismo espacio, aunque definitivamente en otro tiempo.

Nota

La restauración de imágenes y textos, investigación y notas al pie de página de la novela El Anacronópete del escritor español Enrique Gaspar y Rimbau, corresponde a un equipo editorial formado por Isabel Martín, Pilar Ruiz, Karl Müller, Emma Wood, Andrés Massa y otros colaboradores. Para más información del libro se puede visitar la página web www.elanacronopete.com.

Fotos: Primera ilustración de una máquina del tiempo en la historia, ilustrada por Francesc Soler / Portada del libro de edición actual y restaurada de la novela de Enrique Gaspar / Imagen de PIRO4D en Pixabay

Diego Maenza

Escritor y editor ecuatoriano. Nace en 1987. Ha publicado el libro de relatos Teoría de la inspiración, que incorpora ribetes distópicos (primer volumen de la denominada Trilogía del arte) y el poemario Bestiario americano, libro que condensa mitos urbanos y leyendas de todo el continente. Es autor de Caricreaturas donde hibrida cuento y poesía, y de la novela Estructura de la plegaria que aborda temas sensibles como la pederastia y el aborto. Durante 2017 dirigió la revista digital de literatura latinoamericana Libro de arena.

Web oficial: www.diegomaenza.com

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