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sáb. Jul 20th, 2019

ANIME ÓMICRON: Influencias, coincidencias y cruces: El Eternauta, EC Cómics, Humanoides y la CF chilena

Roberto Alfaro nos trae un artículo sobre los cruces entre las historietas latinanoamericanas y chilenas.

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Por Roberto Alfaro Vergara

Para sumergirnos dentro de la “ciencia ficción en la historieta”, primero debemos comprender que es “ciencia ficción”, de manera simple podemos decir está es una palabra compuesta, partiendo por “ciencia”, que toma como referencia las hipótesis científicas, descubrimientos, teorías y tecnología,“ficción”, relató corto o novelado que involucra una situación “X” donde interviene un protagonista o más personajes, en esté género literario podemos encontrar diferentes corrientes, siendo las principales dos, “Dura o fría” y “Blanda o Caliente”, la primera respeta todas las leyes físicas y científicas, como la no existencia de ruido en el espacio, la segunda, evade todas las leyes físicas y científicas, siendo solo un complemento para el relato, donde podemos ser testigos de ruido y otros fenómenos naturales, fuera de todo contexto lógico. Además la ciencia ficción es una crítica social contemporánea, envuelta en un relato futuro, presente o pasada.

Al principio de los tiempos la ciencia ficción no existía en historieta. Curiosamente teníamos personajes que viajaban a través de los sueños a lugares remotos en el futuro, uno de estos pioneros en viajar a mundos fabulosos es “Little Nemo” de Winsor McCay, publicado por primera vez en el periódico New York Herald entre el 15 de octubre de 1905 y el 23 de abril de 1911. Pero los primeros viajeros a través del tiempo fueron “Zig y Puce en el siglo XXI” de Alain Saint-Ogan que debuta en Le Dimanche Illustré número 11 del 3 de mayo de 1925. A diferencia de Nemo, estos chicos viajaban a ciudades futuras con un gran desarrollo tecnológico, donde existían grandes rascacielos y globos aerostáticos que surcaban los cielos, trasladando pasajeros de un punto a otro. Nemo, en cambio, estaba en el país de los sueños, vivía aventuras con el rey de este mundo, su hija y otros personajes delirantes. La obra de McCay está considerada una de las piezas claves de la historieta de principios del siglo XX.   

Pero son las revistas norteamericanas de Pulp y las publicaciones de “Amazing Stories”, más conocida por aquí como “Historias Asombrosas”, donde empiezan a surgir los primeros relatos populares de una ciencia ficción literaria en pañales. Es en 1928 que surge de estas páginas un relato titulado “Armagedón 2419 DC”, de Philip Francis Nowlan, que cuenta las peripecias de un hombre, llamado Antony Rogers, atrapado en una mina, producto de un gas queda en estado de invernación por más de un siglo. Al despertar, descubre que el mundo está invadido por Mongoles. Esta historia será adaptada a la historieta un año más tarde, es decir 1929. El nombre del protagonista será cambiado por uno más atractivo para el lector, naciendo de esta manera Buck Rogers, convirtiéndose en el primer personaje de historieta de ciencia ficción. Este será fiel al relato original y Rogers descubrirá que los invasores mongoles en realidad son extraterrestres. Su dibujo es rústico, casi infantil, a cargo de Dick Calkins, sentando las bases para los próximos personajes que vengan a futuro.

Weird Science-Fantasy

En  1933 llega  “Brick Bradford” distribuido por  Central Press Association, una subsidiaria de King Features Syndicate, conocido también por “Brick Bradford y el  trompo del tiempo” dibujado por Clarence Gray y los guiones a cargo de Williams Ritt, este último un verdadero estudioso de la historia de la humanidad y se notan sus conocimientos aplicados a cada uno de sus relatos, sin olvidar su admiración por Edgar Rice Burroghs–autor de Tarzán- que también es palpable a primera vista. El 7 de enero de 1934 para el King Features Syndicate, aparece lo que podríamos llamar la versión 2.0 de “Buck Rogers”, nos referimos a “Flash Gordon” de Alex Raymond. La diferencia es abismante, el dibujo de Raymond supera al de Gray, así mismo, su estética y puesta en escena, sin olvidar una rica narrativa, corona a “Flash Gordon” como el personaje por excelencia de la década de los ‘30.

En el semanario francés “Junior”, aparece en 1936 la historieta titulada “Futuropolis” de Rene Pellos, esta publicación de gran formato es la primera en volcarse a la figura humana más seria, dejando atrás los dibujos cómicos, la historia se promociona como: “Un solo hombre esclavizado por las máquinas”, temática recurrente en los relatos escritos del género, donde la lucha del hombre contra las máquinas es pan de cada día.

Hasta el minuto, la historieta en el mundo solo se publica en periódicos en formato de tiras diarias y planchas dominicales, apareciendo en forma de recopilaciones algunos títulos famosos, pero no es hasta los años 1933 y 1935 que esto comienza a cambiar paulatinamente, cuando aparecen los primeros comic book.

Durante la Segunda Guerra, se corta el puente de comunicación y de publicación de material norteamericano con el viejo mundo, algunos títulos cambian radicalmente su nombre para poder seguir publicándose, ejemplo de esto es “Flash Gordon” que pasa a llamarse “Roldán el Temerario” en España, Europa tiene que comenzar a desarrollar su propio material, así los británicos barajan algunas ideas, aparece “Dan Dare” dibujada y escrita por Frank Hampson y publicada en la revista “Eagle” en 1950, con el paso del tiempo y gracias a su gran calidad, vuelve a publicarse en “2000 AD” en 1977 y como miniserie en “Virgin Comics” en 2008.

Mientras, la editorial norteamericana E.C. Comic aportaba algo nuevo en todas sus publicaciones, ya sea de terror, ciencia ficción o policiales, el lector no sabía si era el bien o el mal el vencedor, rompiendo toda regla ya impuesta antes, entregando de paso una extraña sensación de júbilo frente a lo macabro y extraño, sin contar los litros de sangre derramadas. Los escritores usaban intrincados juegos de palabras que narraban cada historia, sin olvidar los espléndidos dibujos que se alejaban definitivamente a lo que ofrecía la competencia, adelantándose  en calidad por lo menos una década o más.

 E.C. comienza adaptar algunas historias del escritor Ray Bradbury, además, se convierte en unas de las primeras publicaciones dedicadas a dibujar historias originales en el campo de la ciencia ficción, dirigida a un público más exigente, encontrando tres títulos por parte de la editorial, estos son “Weird Science”, Weird Fantasy” y la fusión de ambas en un solo título “Weird Sciencie-Fantasy”.

En Gran Bretaña se publica en formato de tira diaria “Jeff Hawke”, creada por Sydney Jordan y escrita por Eric Souster, se publicó en el Daily Express desde el 15 de febrero de 1955 hasta el 18 de abril de 1974, momento en el cual Jordan había escrito o coescrito y dibujado 6.474 episodios,Jeff Hawkeestá considerada como una de las mejores historias de ciencia ficción, además, se ha recopilado varias veces en formato comic book.

El Eternauta

Desde el otro lado de la cordillera, Argentina, nos llega una verdadera joya, tan irrepetible como única, “El Eternauta”, creada por el guionista Héctor Germán Oesterheld y el dibujante Francisco Solano López, “El Eternauta” es el pináculo de Oesterherld, historieta que empieza a publicarse de tres páginas a la semana en “Hora Cero Semanal”, a través de editorial Frontera propiedad del  mismo autor, entre los años 1957 y 1959, al contrario de la historieta tradicional, esta iba de acuerdo al formato de la revista que era apaisado, un relato de ciencia ficción que toma la ciudad de Buenos Aires como telón de fondo, dándole con esto un carácter realista a la trama, según las propias palabras del autor señala que el protagonismo siempre recae en un grupo de personas, más grande o más pequeño, conformando un “héroe en grupo” al que considera más valioso que el “clásico héroe individual” que triunfa sin ayuda de otros. Si prestamos atención, en “El Eternauta” encontramos más de una doble lectura, que nos cuestiona como personas y como enfrentaríamos una catástrofe a nivel global, algo muy común en el campo literario de la CF, que también hemos visto en más de una ocasión en filmes de las décadas del 50 al 70, pero a diferencia de estos, no es Estados Unidos el epicentro de la historia, los nombres de los protagonistas se prenunciaban en español, y no en inglés, convirtiéndose en algo más local con modismos y costumbres propias de Argentina de finales de la década de los 50.

En 1958 se publica “Hora Cero Extra Semanal” numero 1, una historia unitaria autoconclusiva dibujada por Francisco Solano López,  que narra las peripecias de la esposa e hija de Juan Salvo. El quiebre de la editorial Frontera y la partida de Solano al viejo mundo, hace que una segunda parte de la historia quede archivada,  pero Oesterherld no se queda pasivo tras la partida de su colaborador, crea la revista “El Eternauta” para editorial Ramírez, donde comienza a publicar en 1962 en forma de relato ilustrado una continuación de la historia original, donde participan dibujantes de la talla de Fahrer, Lobo, Chiaffino, Durañona, Muñoz, Spadari entre otros, la publicación deja de existir con el número 15, quedando inconcluso el relato, que años más tarde en 1995 será reeditada por Ediciones Colhue.  

La revista “Gente” empieza a publicar en 1969 lo que podríamos llamar un reboot de la historia original, los cambios que sufrió por entonces la nación argentina, como la postura política del autor por esos años, hacen que esta nueva versión tenga ribetes políticos  muy marcados, por ejemplo las grandes potencias incapaces de derrotar al enemigo, aquí simplemente entregan América del Sur para salvar sus propios cuellos, esto no solo causa la molestia de la casa editorial sino del propio gobierno, quien pide finalizar lo antes posible su publicación, obligando a Osterheld desarrollar un abrupto final. Una de las escusas para sacar de circulación esta versión del Eternauta era  el carácter más oscuro como experimental que desarrollo Alberto Breccia, donde las tintas negras jugaban con los medios tonos, con intrincados achurados mezclados con tramas mecánicas, dándole un carácter más tétrico a la historia, cosa que no iba acorde con los lectores de “Gente”  que rechazaban el estilo de dibujo. 

El Eternauta

Francisco Solano López, se mantuvo en Europa entre 1962 y 1968, a su regreso a su país volvió a trabajar en la editorial Columba, las constantes reediciones de “El Eternauta” hizo que volviera a reunirse con su creador en 1976, para planificar una continuación que sería escrita en parte desde la clandestinidad, por entonces Osterheld como sus cuatro hijas eran parte del movimiento Montoneros, donde Héctor era jefe de prensa, esta organización guerrillera argentina perteneciente a la izquierda peronista desarrolló la lucha armada entre los años 1970 y 1980. Conocida por sus miembros como La Organización o, de forma abreviada, “la Orga” también llamada “La M”. La revista “Scorpio” fue la encargada de sacar en sus páginas “El Eternauta II”, la trama traslada tanto a los protagonistas como la acción hasta un futuro post apocalíptico, Osterheld es el narrador de los sucesos, no apareciendo en ninguna escena dibujada, esto empatizaba con su situación de entonces, mientras que Juan Salvo, su esposa e hija eran los rostros visibles de la historia, que ayudaban a los pocos sobrevivientes a luchar contra “Ello”, estaba más que claro que el guion era parte del compromiso político del autor, mostrando al Eternauta como un líder que guiaba a un pueblo oprimido para alzarse contra un gobierno opresor que se debe derrotar a cualquier precio. Esto generó algunos conflictos con Solano López, quien no estaba del todo de acuerdo por el rumbo que tomaba la historia, él mismo dibujante duda que los últimos escritos fueran de Héctor, quien sería detenido y desaparecido por el Proceso de Reorganización Nacional el 27 de abril de 1977.

Desde Francia, nos llega en 1962 “Barbarella” de Jean Claude, publicada originalmente en la revista “V Magazine”. Su autor rompe con el molde impuesto a la mujer hasta ese minuto, Barbarella no es tonta ni ingenua, es tan lista como desinhibida, sin olvidar que es hipersexuada, dirigida a un público adulto. En España, aparece entre 1969 y 1975 un clásico, “Dani Futuro”, dibujado por Carlos Jiménez y Carlos Mora a cargo del guion, ambos desarrollan una de las historias juveniles más refrescantes, donde la puesta en escena y la narrativa gráfica son su fuerte.

En mayo del‘68 provocaría grandes cambios no solo en Francia, también lo haría en el mundo de la historieta, afectando las directrices de las editoriales por exigencia de los propios que los historietistas europeos que se toman la revista Pilote, van a un paro colectivo donde exigen cambios radicales en la línea editorial, entonces la publicación pasa de ser un producto infantil a uno más intelectual y contemporánea de acorde con los tiempos.

Esta revolución editorial comienza con una reunión citada por los historietista con el director de la revista “Pilote”, René Goscinny (guionista de “Asterix”), y una llamada a Jean-Michel Charlier (guionista del “Teniente Blueberry”), por parte de Jean Giraud más conocido como Moebius, quien increpa a Charlier por no considerarlos como autores, sino como simples piezas dentro de una maquinaria, las cosas debían cambiar. Los autores europeos querían evolucionar a un corte más adulto, contemporáneo y experimental. La revista dejaría de publicarse semanalmente para convertirse en mensual. 

Por su parte, los norteamericanos sufrían su revolución de las flores, comenzando la onda del undergrund. Los dibujantes profesionales cansados de trabajar para las grandes editoriales de superhéroes, deciden comenzar a publicar sus propias creaciones, en los denominados “Prozines”, la mayoría de ellos crecieron con los comics de E.C. donde reinaba la ciencia ficción, la fantasía y, por supuesto, el terror, esa sería su línea a seguir con títulos propios. Así tenemos, por ejemplo, “Sally Forth” y “Pips Queak Papers” de Wallace Wood en 1968, “Alien” de Bill Person y Jeff Jones en 1969 (ojo, no confundir con la película Alien), “Idyl” del ya nombrado Jeff Jones y “The Last Hunters” de Berni Wrightson. Con el tiempo, a muchos de ellos se les abrirían otras puertas, como a Wrightson que terminaría dibujando la “Cosa del Pantano” para D.C. Comics, quien comprendió que se debía comenzar hacer algunos cambios en la línea editorial.  

En 1974, nace “Metal Hurlant” más conocida por su versión norteamericana “Heavy Metal”, sus creadores serán Jean Giraud (Moebius),Philippe Druillet, Jean-Pierre Dionnet y Bernard Farkas naciendo de esta manera Les Humanoides Associes, nombre que adopta este grupo de historietistas, la línea editorial está enmarcada dentro de la ciencia ficción y la fantasía, sin olvidar el rock, de estas páginas saldrán muchos dibujantes y guionistas que cambiarán la manera de hacer historietas. “Metal Hurlant” se convierte en uno de los referentes intelectuales del comic para adultos, aunque originalmente fue pensado para un público adolescente.Entre los dibujantes norteamericanos se encuentra Richard Corben quien comienza a ganar reputación poco a poco, así como una legión de seguidores, entre sus obras podemos nombrar “Blodstar” adaptación libro de un relato de Robert E. Howard en 1975. Los lectores ya no van en busca de títulos o personajes habituales de historieta que encuentras cada mes en los kioscos, estos comienzan a quedar en un segundo plano, ya que ahora se empieza a seguir  “autores”, la influencia de este magazine instara que  otros publicaciones sigan su huella como “1984”, “Cimoc” y otros títulos.

Es en 1978 que nace en Europa la revista “1984”, nombre tomado de la novela de George Orwell, la promesa de la revista era llegar a un cierto número de ejemplares, pero debido al éxito se debió continuar editando, pero bajo otro nombre para no romper su palabra, así pasa a llamarse “Zona 84”.Nombres como el del argentino Juan Jiménez con su historia “Estrella Negra” de 1979, son algunos de las grandes figuras que aparecerán en esta publicación.

No se puede dejar de mencionar “El Imperio de Trigan” que vuelve a publicarse en la revista “Cimoc” en la década de los ‘80, esta historieta británica de Mike Butterworth en los guiones y Don Lawrence en el dibujo, originalmente se editó entre 1965 y 1982. Narra la historia de una civilización alienígena que aúna la tecnología más avanzada con costumbres propias de antiguas civilizaciones terrestres. “Zora y los Hibernautas” de Fernando Fernández comienza a publicarse entre 1980 y 1982 en “Zona 84”, en un principio el guion estaba a cargo  de Nicola Cuti, pero debido a varias diferencias con Fernández se aleja del proyecto, siendo este último quien continúa escribiendo, además de experimentar en cada página y viñeta con diferentes técnicas.

En 1980, comienza a publicarse en “Metal Hurlant” la saga del “Incal” de nuestro compatriota Alejandro Jorodowsky y Moebius en los lápices. Esta serie de ciencia ficción es una extraña mezcla entre el poder de los cristales, la simbología del tarot, la metafísica, entre otros. El Incal ha logrado vender sobre el millón de copias a nivel internacional, traducido a más de 20 idiomas, que van desde el francés, inglés, pasando por el japonés y el español, desde su publicación original ya han pasado 34 años y  sigue encantando.

Entre los años 1982 y 1990, Marvel Comics desarrolla su propia versión de “Heavy Metal” que se aleja del concepto de los superhéroes, naciendo así “Epic Comics”, una publicación pensada para un público más adulto. Por su parte, D.C. Comics no desea quedarse atrás y publica “Star Raiders” de José Luis García, una space operade corte más pictórico tratando de experimentar como lo hace  Epic, pero D.C. logrará un golpe magistral gracias a Frank Miller, cuando publica en seis números “Ronnin”, un relato a primera vista sobre el medioevo japonés, pero a medida que avanza la historia comprendemos que es una historia de ciencia ficción, que se adelanta a “The Matrix” en su temática. Para ser franco, a esta publicación no le fue muy bien en un principio y no es hasta su relanzamiento varios años después, en un solo tomo, que se convierte en pieza de culto. Desde Japón nos llega una magistral obra de Katsuhiro Otomo, “Akira”. Esta se comienza a publicar originalmente en 1982, en las páginas de la revista “Young Magazine”, finalizando en 1994 con un total de 2000 páginas. 

Una de las series italianas de cómics más conocida es “Drunna”, creada por un dibujante y profesor universitario, el italiano Paolo Eleuteri Serpieri, publicado inicialmente en Italia por la casa editorial Alessandro, en Francia por Metal Hurlant, para su versión norteamericana Heavy Metal y en España aparecieron en la revista Zona 84. “Druuna” comienza sus aventuras a partir de “Morbus Gravis” publicados entre 1985 extendiéndose hasta el 2003 bajo los títulos de “Morbus Gravis 2: Druuna”, “Criatura”, “Carnivora”, “Mandragora”, “Aphrodisia”, “TheForgotten Planet” (El Planeta Olvidado) y “Clone”.

Una verdadera joya es “El Último Recreo”, historieta argentina  post apocalíptica creación del guionista  Carlos Trillo y el dibujante Horacio Altuna, publicada originalmente en España, por la revista Zona 84, compuesta de doce episodios en blanco y negro, de ocho páginas cada uno, a partir de la primera aparición en junio de 1982. “El Ficcionario” también de Horacio Altuna, es publicado originalmente en España en el año 1983 por la revista “1984” y al año siguiente, en Argentina por la revista “Fierro”. “Ficcionario” se encuadrada en el subgénero de la distopía y se compone de episodios autoconclusivos, donde se cuenta las aventuras cotidianas del inmigrante Beto Benedetti en un mundo plagado de corrupción, crimen y decadencia, en un futuro muy cercano, en la década de los ’90, las aventuras de Beto continuarán en el “Imaginario”. 

Hablar de Ciencia Ficción en  Chile, es un punto de debate hasta el día de hoy, ya que se discute que no podemos ejercer este género al no tener un desarrollo científico propio, como experimentos ni teorías, por ende al escribir o dibujar esta corriente literaria, es considerado como paracito, al no tener nuestras propias raíces en los campos de la ciencia. A pesar de esto, encontramos intentos primitivos, dirigidos a un lector más infantil o juvenil en el mundo de la historieta, con títulos como: “Viaje de la Tierra a la Luna” de Juan Magre, en la revista Don Fausto en 1924, mientras un año más tarde en 1925 la revista “El Cabrito” nos ofrece “El Primer Viaje a la Luna” de Sergio Rojas, basado en la obra de H.G. Wells y en 1956 “El Peneca” publica “Hacia a otros Mundos” de Oscar Camino. 

Es el campo de la Ciencia Ficción donde Zig Zag se luce con una de sus publicaciones en 1965: “Rocket”, considerada una de las buenas realizaciones creativas de aquellos años que marcaron a toda una generación, dirigida por el mítico Themo Lobos, “Rocket” se alejaba definitivamente de una temática pueril en sus páginas, ya que estaba enfocada a un público más adultos y jóvenes. Nombres como Lincoln Fuentes o Máximo Carvajal quedaron en la retina de los lectores, no se puede dejar de mencionar a José Nazario que en realidad era la dupla creada entre Themo Lobos y Máximo Carvajal. 

En 1966 y debido al éxito de “Rocket” aparecen dos publicaciones que quieren quitarles algo terreno, estos títulos son “Comicnauta” Y “Robot”, aunque con frecuencia se repiten algunos dibujantes de la ya mencionada “Rocket”, existe una clara diferencia editorial en estas dos nuevas publicaciones “Comicnauta” definitivamente estaba enfocado a un público más infantil, sus páginas contaban con frecuencia con historias graciosas, por su parte “Robot” se alejó de la parte de humor para marcar una diferencia con “Rocket”. En este mismo año aparecen además “Mundos Fabulosos” y “Sueños Maravillosos” que se apartan un poco de la temática de la ciencia ficción para penetrar en lo fantástico como el terror y lo sobrenatural, revista “Okey” trae algún que otro relato dibujado dentro del campo de la Ciencia Ficción. 

La publicación de 1968 “Mampato”, de Eduardo Armstrong  trae en su interior una historieta de CF dibuja en los primeros números por Oscar Vega, quien no solo desarrolla al personaje, sino que define la orientación y contenido de sus historias, además de agregar otros personajes a está, como Xsé, quien le regaló el cinto espacio-temporal a Mampato así como un collar traductor múltiple para que no tenga problemas de idioma en sus viajes, otro de los personajes es Mong (un guiño al archienemigo de Flash Gordon), y Kolofón, entre muchos otros. El esfuerzo de dibujar una historieta infantil era mayúsculo para Oscar, ya que su estilo era más serio, por entonces dibujaba a James Bond. Oscar recomienda a Themo Lobos para que se encargara del cómic, ya que es considerado uno de los mejores historietistas infantiles, Armstrong no deseaba volver a trabajar con Lobos por una serie de conflictos internos entre ellos. Finalmente Oscar logra convencer a Armstrong. 

No hay que dejar de mencionar que en las páginas de “Mampato” encontramos otras historias como “Yudex” de Mario Igor y “Martin y Dina en la Tierra Perdida de Mu” de Máximo Carvajal, ambos comics se desmarcan del resto de los relatos de esta revista y de otras publicaciones, debido a su gran calidad y conocimientos por parte de sus autores al saber lidiar con mundos paralelos, ucranías,   aventura, heroísmo entremezclada con fantasía heroica, dando pie para realizar un estudio o un enseño de cada uno de estos creadores.

A principios de la década de los ´70, encontramos algunas publicaciones que han sobrevivido a duras penas,las ventas comienzas a caer, ya no es como antaño, tampoco se sigue compitiendo en mercados extranjeros, solo Pincel deslumbra esa idea, algunos culpan al golpe militar por lo que está sucediendo, pero en realidad son muchos factores en juego, como las privaciones económicas que hacen que el pueblo priorice que hacer con los escasos recursos que está percibiendo mensualmente, sin mencionar la televisión que comienza a masificarse dándole entretención gratuita aquellos que buscaban un refugio en las letras, por entonces encontramos títulos como “Cribaldo” un ratón cuenta chiste que pasa tener sus propias aventuras o “La Pandilla” que intenta seguir los pasos de “Mampato”, aquí el lector encuentra algunas historias infantiles con leves toques de ciencia ficción, en los ´80, el suplemento “Historieta” del diario La Tercera, vemos desfilar algunas glorias de la narrativa grafica nacional, como Themo Lobos, Maximo Carvajal, Oscar Vega y Mario Igor  entre otros, donde sus trabajos se lucen en torno a la fantasía y la ciencia ficción, como “Lokán el Barbaro” de Themo, “Axo” de Maximo, “Chatarra” de Oscar y “Katorix” de Mario, este último un relato que sigue las huellas de los antiguos pulp y autores como Robert E. Howard y Edgar Rice Burroughs. En este suplemente brillan sin duda “Axo” y “Kartorix” por ser de un corte más serio, a diferencia del resto de las historias que son de un toque más humorístico como infantil. 

Pero serán emergentes historietistas, en su mayoría autodidactas, que intentaran dar la pelea con nuevas publicaciones subterráneas y otras directamente a quioscos, en un minuto histórico que no solo buscaba cambios, sino que se quedaron congelados en el tiempo, con la idea fija que la historieta es un mero producto para infantes,  desconociendo el cambio que está a tenido a lo largo de los años. Estos nuevos autores juegan con el leguaje, la estética y muchas veces el feísmo, provocando en los más adultos un rechazo instantáneo,  de esta manera conocemos títulos como “Acido”, “Trauko”, “Matucana” y “El Cuete”, por donde vemos desfilar a jóvenes autores que en su mayoría toman como escusa la fantasía y la ciencia ficción, para maquillar un desencanto por el que pasa el país, nombres como Lautaro Parra, Felva, Udok, Martin Cáceres, Gonzalo Martínez, entre otros, se convertirán en nuevos exponentes del género.

La revista “Bandido” de Javier Ferreras, será de un tono más familiar a diferente de las ya mencionadas, que son de un corte más para adultos. Esta publicación pondrá en el tapete a jóvenes autores que solo desean dibujar y contar historias sin un doble discurso, enmarcadas dentro del género fantástico  y principalmente dentro de la ciencia ficción, así vemos pasar por su paginas a Juan Faundez, Luis Castillo, Rodrigo Barraza, Roberto Alfaro, Vicente Plaza, Felix Vega, Juan Vásquez y muchos más, sin olvidar a dibujantes de la talla de Máximo Carvajal o Mario Igor.  “Bandido” comenzara a publicar paralelamente algunos álbumes de autor, como “Lebbeus Rahn” de Martin Cáceres y “Juan Buscamares” de Felix Vega,  este último llegara a publicarse a todo color en diversos países e idiomas, siendo un total de cuatro entregas, que llevan como subtítulo cada uno “El Agua”,  “El Aire”, “La Tierra” y “ El Fuego”.

Por su parte, Ficcioanutas Asociados, agrupación responsable de los primeros eventos del género fantástico en el país, como estudiosos de esté, publican en 1993  “Oxigeno” revista que traería artículos, reportajes e historietas dentro del campo de la ciencia ficción y de espada y brujería, así podemos ver autores como Luis Castillo, Francisco Amores, Roberto Alfaro y Fyto Manga. Por falta de una mejor distribución, no se pudo seguir adelante con este proyecto mensual, como era la idea, pero varios años se intentó sacar una serie de especiales, sacándose solo un número. 

 En conclusión, la historieta de ciencia ficción ha tenido altos y bajos, logrando consolidarse como uno de los géneros más apetecidos dentro del campo, logrando transcender a través del tiempo,  donde nombres como Moebius, Otomo y otros han logrado inspirar a muchos.  Para cerrar, debemos dejar claro que el género de superhéroesno está considerado dentro del campo ciencia ficción, que cuenta con sus propios códigos, entre mezclando y tomando muchas cosas prestadas de otros géneros. 

COLABORACIÓN DE LDP MAGAZINE

Publicado originalmente en LDP Magazine 25, dentro de su sección Mundo Viñeta febrero 2015 y presentado como ponencia en Dibujos que Hablan 2 Encuentro de Critica, Historia y Estética de las Narrativas Dibujadas en USACH en 2016, siendo publicado un extracto en el libro Dibujos que Hablan del mismo nombre en 2017.

Web LDP MAGAZINE

Fotos: El Eternauta, Weird Science-Fantasy

Roberto Alfaro Vergara

Diseñador gráfico e historietista chileno. Director y creativo de la revista chilena LDP Magazine. Participó en varias conferencias sobre cómic e historieta.

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